Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Prosa

Otras circunstancias

Sus dedos pasean casi perdidos sobre el borde de la copa, todavía tibio por el calor de su boca. Habla de algo que no se puede repetir, algo de lo que se lamenta, pero no es algo que yo entienda. Estoy perdido en dos o tres colores que me distraen a confines insospechados. Uno descansa en sus ojos, como la tierra húmeda, fértil y cultivable. El otro en el escarlata de sus labios, que despiertan sentimientos que no sabía que todavía tenía. El tercero es el negro de su sombra, que se vuelve más intenso cada vez que se va. Tal vez descubra en mi indiferencia algo que no me atrevo a decir, pero que tampoco se quedará a escuchar.

Sobre mis musas

Hay bellezas que nos eclipsan de tal modo que nos roban hasta el aire. Lo abarcan todo de manera rápida, absorben las miradas y nos condenan a amar desaforadamente. Pero, al igual que las rosas, su vida es efímera. Hay después otro tipo de belleza, más profunda y concreta, que nos ata a un universo de confabulaciones amorosas. La esperanza es una trampa mortal y parece imposible escapar. Pero, tiene algo de crema, con esfuerzo uno se puede liberar. Por último, está la belleza de un momento. Por un instante alguien se transmuta en una quimera que nos ciega y se va. O aparece de la nada, en un lugar común, el martes por la tarde, y no la vemos más. O nos da la respuesta a esa pregunta que nos carcome el alma, que nada tiene que ver con el amor, antes de despedirse para siempre. Es cierto, tarde o temprano, las perdemos todas.  ¡Ay! Pero algunas son más difíciles de olvidar que otras…