Poesías tenebrosas
¿Qué hacer cuando el fracaso no es una opción y se fracasa? Más allá de los presagios y las malas interpretaciones. El día se termina y con él se escapan las esperanzas con todas aquellas cosas que sólo prolongan el sufrimiento del hombre. A algunos todavía nos queda la noche, tan proclive para la creación artística en todas sus expresiones. El dolor es un nuevo hoyo en la tierra, que la hiere pero sirve para sembrar, un vacío dispuesto a ser rellenado. El fruto será la culminación de una etapa, de un momento, el principio de un libro, de una saga. Los días lo pulirán en la memoria de los lectores, tal vez para vivir hasta el final de cada una de sus vidas. El autor lo negará, dirá que todo es ficción y la complicidad la guardarán su musa y algún confidente. No es bueno que el peso de una obra se escape de la espalda de su creador y se disipe hasta desaparecer. Es cierto, lo que se pierde se vuelv...